miércoles, 7 de abril de 2010

Para siempre es mucho tiempo

Hoy me voy a permitir una dosis de egocentrismo (más del habitual) y voy a hablaros del relato que estoy escribiendo. Una idea que se fue formando en mi cabeza poco a poco y que, con el paso de los meses y debido también a ciertas cosas que fueron pasándome tomó forma en esta historia, que os presento.
Para siempre es mucho tiempo es el titulo que recibe el relato largo que escribo estos días en mi tiempo libre. Os pondré a continuación el clásico resumen que encontraríais en la contraportada, si esto fuese un libro.

Alan es un chico de 26 años que vive en la ciudad de Londres y no pasa por un buen momento: Su madre ha fallecido recientemente, su pareja ya no está enamorada de él y su rutina diaria le está causando una depresión.
Agotado de una existencia como esa, Alan decide abandonarlo todo y refugiarse en la soledad y el frío de Finlandia, y se muda a Helsinki.
Allí, mientras conoce a una misteriosa chica, aprenderá que huir de los problemas no resulta siempre la solución más acertada y tendrá que descubrir cómo los caminos hacia la felicidad los trazan quienes verdaderamente desean ser felices.
Una historia sobre dos de los grandes temas de nuestro día a día: El amor y la indecisión.


Me gustaría hablar de los por qués, de los motivos, y de todas las cosas, causas y razones que me llevaron a tener esa idea y a poder redactarla (como estoy haciendo) pero me temo que sería demasiado aburrido y egocéntrico. Además, yo no termino de sentirme cómodo compartiendo ciertos puntos de vista de forma digital.

Si queréis saber algo más, uno siempre se alegra de que le pregunten.

Y dicho esto, no os molestaré más... por ahora.

1 comentario:

  1. pues a mí sí me despierta cierta curiosidad sobre todo teniendo en cuenta que una frase parecidísima a esa fue la que incluí en aquel cuaderno mío que recogió las emociones, frustraciones y esperas de la primera vez en que creí estar enamorada de alguien y que podía estar aproximándome a tener mi primer gran historia de amor de película. con el paso de los meses, al conocer a otra persona, descubrí en comparación que lo que había vivido no era amor, sino un simple encaprichamiento...pero ya sabes que no hay nada que ciegue mas que la efervescencia de un momento. el presente a veces te hace pensar que nada puede ser ni tan fuerte, ni tan intenso, ni nada. luego, siempre nos equivocamos.
    Animo con tu relato.

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